19.8.07

Libertad
Un estudio realizado por el profesor de la Complutense de Madrid Gonzalo Jover, entre jóvenes comprendidos entre los 18 y los 30 años, pone de manifiesto que dichos jóvenes anteponen a la libertad el derecho al trabajo, a la vivienda, a la cultura y a la educación. Y reconocen una escasa o nula participación en el compromiso político. Bien, bien, bien.
Voy a permitirme hacer mi propia lectura de la situación. Cojamos a un joven -digamos de unos 25 años- démosle una vivienda -a poder ser céntrica- un trabajo, no demasiado duro y con un salario digno -que le permita poseer un GTI 16V por ejemplo- situemos cerca de su zona de residencia un buen restaurante -tipo McDonalds- un multicine -donde se exhiban películas de alta índole intelectual, como Titanic- y un buen puñado de locales culturales donde departir interesantes conversaciones -de esos llamados "pubs", donde la gente adquiere gran cultura y educación entre litros de sudor, un ruído atronador mal llamado música, humos de diversos colores, olores y procedencias y bebidas vigorizantes- y habremos conseguido un ciudadano ejemplar, el ser humano "perfecto" dentro de esta sociedad "perfecta". Poco importa que la política del Gobierno haga crecer las desigualdades sociales, que la gente marginada se muera en las esquinas de SIDA, sobredosis, hambre o frío, que nuestros niños reciban una educación maquillada, que los medios de comunicación manipulen la información, que tengamos que pagar hasta por el aire -contaminado- que respiramos o que no seamos libres ni de susurrar lo que realmente pensamos; el bienestar de nuestro joven no depende de ello, su felicidad no se ve alterada, él tan tranquilo en su ignorancia de la realidad, en su jaula de oro...
No sé si quiero seguir viviendo en un mundo como éste...
Quizá yo no sea más que un utópico trasnochado...
Tal vez mi época no es ésta y debiera haber tenido 20 años en el 68...
No importa, mi cultura y mi educación no me han dado trabajo ni vivienda, pero sí libertad.
Yo soy feliz y consciente, porque soy libre.
Publicado en El Progreso el domingo 13 de diciembre de 1998.
P.D. En la época del artículo, el autor estaba encuadrado entre el margen de edad del estudio, es decir era "joven" y les aseguro que le gustaban (y le siguen gustando) los coches rápidos, salir de copas (aunque ese ruído mal llamado música no es de su gusto, es más del buen viejo rock&roll) y las películas intrascendentes (no es el caso con Titanic, que conste), también buscaba trabajo fijo y deseaba tener una vivienda en propiedad (cosa que a día de hoy aún no ha conseguido), pero por h o por b también era consciente de que es más importante ser libre que tener trabajo o vivienda, y que por supuesto, sin libertad ni hay verdadera cultura ni auténtica educación.