PIRATA
Dicen los que saben de esto que escribir es un 10% de inspiración y un 90% de transpiración (no quiero errar pero creo que la frase la acuño el ínclito Camilo J. Cela) No seré yo quien les enmiende la plana, pero si puedo asegurar que no es mi caso. Para mi escribir es un 100% inspiración (lo que en mi caso se puede traducir como rabia, es decir,ira) tal vez por eso la semana pasada no colgué ningún artículo actual -si colgué uno de hace años- ¿Porque no tenía rabia? No, porque tenía demasiada; en ocasiones los temas sobre los que escupir son tan abundantes que se da el bloqueo por exceso de inspiración (es decir que de la mala ostia lo único que te apetece es partirle la cara a alguien, no estás para juntar palabritas).
Pero pasado ese momento, me ncuentro aquí de nuevo, en la obligación de acercaros queridos lectores (es una figura retórica, no os hagais ilusiones con lo de queridos) una secreción seminal mental más.
Hace un par de días, recibía en el correo del blog un mensaje de un buen amigo, de mi músico de cámara (el negro que tengo componiendo música para mis letras). Es un gallego-alemán curioso, un tipo capaz de darte la razón mientras te discute y de discutirte mientras te da la razón. Pero a lo que vamos, me decía en ese correo, titulado por cierto "Insulto nº 1" que yo era un puto intelectual. Y como no estoy de acuerdo, y tengo un blog y él no, aprovecho mi manifiesta superioridad para replicarle.
En primer lugar no soy puto, puto es aquel hombre que tiene concúbito con persona de su sexo (es decir, para la RAE un puto es un homosexual que mantiene relaciones sexuales) Y como creo que ya dejé patente alguna vez, los constantes catarros que asolaron mi niñez, y la fijación (anal supongo) que tenía mi médico por recetarme supositorios, acabaron por decantarme por una profunda, meditada y absoluta heterosexualidad. Por otra parte, la misma RAE define intelectual como espiritual, incorporal, cosa que estaremos todos de acuerdo no es el caso, y en otra acepción lo define como dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y las letras y por desgracia, lo único que suelo cultivar (y esperemos que no lleve a más) son bronquitis y catarros crónicos a causa de mi conocido gusto por el camel. Así que mi querido Burkovski, como ves, en tu primer insulto has errado de cabo a rabo, supongo que llevado por tu buena fé, sin duda.
Y es que es difícil describir objetivamente a alguien al que se le tiene afecto. Por todo ello desde aquí invito encarecidamente a mis enemigos a que me envien correos definiéndome, en espera de hallar alguno lo suficientemente objetivo como para aceptarlo. Y es que la prueba de que esta página la leen 4 gatos es que aún no he recibido ningún tipo de amenaza (que poco éxito tengo) a pesar de que ya hace años, un sabio profesor universitario me dijo:
- Tienes el extraño don de crearte multitud de enemigos.
Por supuesto yo respondí a su aseveración, para puntualizarla, ya que no era cierta:
- Paco, no es ningún don, mi buen trabajo me cuesta.
Así que desde aquí os emplazo que me envieis calificativos, porque si no es así, tendré que quedarme con los que habitualmente me dedico a mí mismo, crápula, canalla, calavera... en fin, al final no soy más que un pobre y jodido pirata.
Viernes 7 de septiembre 2007
21:16
Suena: La del pirata cojo -Joaquín Sabina-