13.10.07

De piratas, filibusteros, corsarios y bucaneros.

CHE

Rosario, Argentina, 14 de mayo o de junio (que se aclaren los biógrafos e historiadores) de 1928 nace Ernesto Guevara de la Serna. 9 de octubre de 1967, La Higuera, Bolivia, muere fusilado el Comandante Che Guevara, médico, político y guerrillero (aquí la CIA una vez más mostró su gran inteligencia, mató a un hombre, creo un mito)

Es sin duda el personaje más influyente del siglo XX, amado sin mesura, odiado sin trabas, ha influido para bien y para mal incluso entre sus más fervientes detractores, y su imagen ha sido usada sin rubor incluso por quienes sostienen una idea política y vital de lo más alejada de la del Comandante (veanse en las hemerotecas el uso de la imagen del Che por parte del P.P. en las últimas elecciones municipales)

Ha sido faro y guía de generaciones, inspirador de idealismos y utopías, refugio de soñadores, piedra angular de grandes propuestas y sin duda imagen y leyenda de la rebeldía frente a la tiranía. Pero también ha servido de excusa a caciques y manipuladores, de diana a fascistas y explotadores, de coartada a terroristas y de ganancia para el más feroz merchandising.
Muchos ni se acuerdan, muchos más no saben quien fue (o es, porque siempre será) para muchísimos otros sólo será una imagen de un barbudo encima de una frase lapidaria... pero para aquellos que nos envenenamos con sus palabras, para aquellos a los que nos salieron los dientes leyendo sus hazañas, para todos los que crecimos amando su entrega absoluta, hace 40 años que mataron en Bolivia a un guerrillero loco cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo, hace 40 años de aquel día desde el que todo parece más feo (que me permita el maestro Ismael Serrano usar sus palabras) hace 40 años que el capitalismo explotador ganó su primera batalla y su futuro y también donde empezó a perder la guerra irremisiblimente. Hace 40 años murió Ernesto, la persona, nació el Che, la leyenda.
Hasta siempre Comandante.

Sábado, 13 de octubre 2007
16:15
Suena: Zamba del Che -Víctor Jara-