RECUERDOS
Hay momentos en la vida en los que te planteas que mierda estás haciendo. Son esos momentos en los que realmente envidias a aquellos que tienen fe, te gustaría creer en un ser superior todopoderoso que todo lo ve y que ayuda al que se lo pide, te gustaría creer en una vida posterior a esta, una vida en la que se solventarían las injusticias aquí padecidas, te gustaría creer en algo...
Hay momentos en la vida en la que todo te la sopla, vivir, morir... momentos en los que el mayor miedo es a tener miedo, momentos que vives solo, sin apoyos, momentos en los que echas de menos el cariño de una palabra amable, el abrazo de un amigo, el beso de una madre, la mirada de un perro... esas cosas simples y sencillas que llenan corazones de esperanza.
A veces llega un momento en la vida en la que vives de recuerdos, recuerdos de cuando tu familia estaba a tu alrededor, dándote todo lo que necesitabas, apoyo. Recuerdos en los que tus amigos siempre estaban ahí, porque la línea de su vida todavía coincidía con la tuya. Recuerdos de sueños que se tocaban con las manos, recuerdos en los que abusabas de la suerte y la desgracia, jugabas con la muerte y ganabas, recuerdos de cuando deslizarse por el lado salvaje era un juego y una obligación, recuerdos que llenan páginas de leyenda en la memoria de muchos. Recuerdos del amor que te lo dió todo y a quién todo se lo diste, y un día hubo de marcahar, para no pudrirse.
Es entonces cuando te planteas si es mejor tener y haber perdido o no haber tenido nunca... Si nunca has tenido puedes soñar con alcanzar tus sueños, puedes pensar que tener tampoco es para tanto, puedes conformarte con que es lo que te ha tocado... Si has tenido y has perdido... Puedes disfrutar de los recuerdos, solazarte en ellos, rememorar buenos momentos... O simplemente sufrir, sufrir por haber perdido aquella salud de hierro que tanto explotaste y maltrataste; llorar por aquellos amigos a quienes el azar ha llevado por otros derroteros y a quien no vas a cargar ahora con tus problemas; lamentarte por que el tiempo pasa y la familia envejece y ya no está a tu lado al completo; romperte por dentro porque conociste a la única persona que podía haberte hecho feliz y fue necesario su marcha para evitar perderlo todo.
Es entonces cuando te planteas los grandes interrogantes de la vida, los que de verdad te llegan con la madurez y el desencanto, esos que tienes miedo de contestar, porque en el fondo la respuesta es conocida y no la quieres aceptar. Es entonces cuando surge el miedo a tener miedo. es entonces cuando piensas si realmente alguien notaría tu falta.
Es entonces cuando para empezar te das cuenta de que es el final. No habrá segundas partes.
Sábado 1 de diciembre 2007
17:00
Suena: Miedo -M-Clan-
Hay momentos en la vida en los que te planteas que mierda estás haciendo. Son esos momentos en los que realmente envidias a aquellos que tienen fe, te gustaría creer en un ser superior todopoderoso que todo lo ve y que ayuda al que se lo pide, te gustaría creer en una vida posterior a esta, una vida en la que se solventarían las injusticias aquí padecidas, te gustaría creer en algo...
Hay momentos en la vida en la que todo te la sopla, vivir, morir... momentos en los que el mayor miedo es a tener miedo, momentos que vives solo, sin apoyos, momentos en los que echas de menos el cariño de una palabra amable, el abrazo de un amigo, el beso de una madre, la mirada de un perro... esas cosas simples y sencillas que llenan corazones de esperanza.
A veces llega un momento en la vida en la que vives de recuerdos, recuerdos de cuando tu familia estaba a tu alrededor, dándote todo lo que necesitabas, apoyo. Recuerdos en los que tus amigos siempre estaban ahí, porque la línea de su vida todavía coincidía con la tuya. Recuerdos de sueños que se tocaban con las manos, recuerdos en los que abusabas de la suerte y la desgracia, jugabas con la muerte y ganabas, recuerdos de cuando deslizarse por el lado salvaje era un juego y una obligación, recuerdos que llenan páginas de leyenda en la memoria de muchos. Recuerdos del amor que te lo dió todo y a quién todo se lo diste, y un día hubo de marcahar, para no pudrirse.
Es entonces cuando te planteas si es mejor tener y haber perdido o no haber tenido nunca... Si nunca has tenido puedes soñar con alcanzar tus sueños, puedes pensar que tener tampoco es para tanto, puedes conformarte con que es lo que te ha tocado... Si has tenido y has perdido... Puedes disfrutar de los recuerdos, solazarte en ellos, rememorar buenos momentos... O simplemente sufrir, sufrir por haber perdido aquella salud de hierro que tanto explotaste y maltrataste; llorar por aquellos amigos a quienes el azar ha llevado por otros derroteros y a quien no vas a cargar ahora con tus problemas; lamentarte por que el tiempo pasa y la familia envejece y ya no está a tu lado al completo; romperte por dentro porque conociste a la única persona que podía haberte hecho feliz y fue necesario su marcha para evitar perderlo todo.
Es entonces cuando te planteas los grandes interrogantes de la vida, los que de verdad te llegan con la madurez y el desencanto, esos que tienes miedo de contestar, porque en el fondo la respuesta es conocida y no la quieres aceptar. Es entonces cuando surge el miedo a tener miedo. es entonces cuando piensas si realmente alguien notaría tu falta.
Es entonces cuando para empezar te das cuenta de que es el final. No habrá segundas partes.
Sábado 1 de diciembre 2007
17:00
Suena: Miedo -M-Clan-