Desde el infierno
Se va... abandona la política, uno de los perros de presa de Pijus Magníficus deja la vida pública y desembarca en la empresa privada. Concretamente se va a Timofónica (si es que Dios los cría y ellos se juntan) Lo digo en serio, desde aquí le deseo lo mejor, a él y a Timofónica, que no les vaya bonito, que les vaya de muerte.
No conozco los entresijos de Génova (y no me refiero a la preciosa ciudad transalpina) pero me da que nuestro héroe, junto con su partenaire (eran como Ginger y Fred, que digo, eran como Ortega y Gasset) y el gran pabellón auditivo, bajo la alargada sombra del pequeño gran hombre del bigote fueron los artífices de la exitosa oposición basada en la crispación; como no tenemos argumentos crispamos; que si ETA, que si desmembración del estado, que si balcanización de España...
Con su retirada y la desaparición de la escena pública (espero que para siempre) de sus colegas de correrías crispatorias, Pijus Magníficus parece que coge por fin las riendas de la caravana ¿Dónde la conducirá? Eso sólo él lo sabe, pero lo que es evidente es que ha pegado un puñetazo en la mesa, ha dejado el taca-taca en el que estaba metido, se ha distanciado del alcalde pero también de la presidenta y se ha echado a volar solo, por fin es mayor de edad.
Ahora la pregunta es ¿Volará hacia la derecha democrática europea o hacia el neofascismo italiano, seguirá la estela Merkel o el tortuoso sendero Berlusconi? La desaparición de los dragones parece presagiar un giro hacia la total democratización, el dejar aparcada la alargada sombra de 40 años de poder absoluto, pero con la derecha española nunca se sabe...
En fin, el alter-ego de Michael Jackson, el blanco más negro del mundo, el hombre que tenía a su servicio dos centros de rayos UVA en exclusiva se nos va... miles de humoristas lo sentirán en el alma.
Miércoles 30 abril 2008
10:30
Suena: Algún día rodará tu cabeza -Barricada-