EL FIN DE LOS DÍAS
Se estima que el sol, nuestro sol, es decir esa estrella de tamaño más bien mediocre que tiene parte de la culpa de que en este puto planeta perdido en un confín extremo del universo haya surgido y se haya mantenido la vida, tiene fecha de caducidad; es algo que los científicos, y los que nos empapamos de ciencia, sabemos desde hace tiempo, el sol, nuestro sol, Lorenzo para los amigos, se apagará en 5000 millones de años.
Y así transcurría la vida plácidamente, sabiendo que teníamos por delante muuuuuuuuuucho tiempo para decidirnos que sistema solar colonizar, expoliar, esclavizar y destruir, antes de pasar al siguiente, y así cual tuaregs por el Sahara, la humanidad infectaría el universo…
Pero hete aquí que unos científicos españoles –españoles tenían que ser, siempre chafando las cosas- han descubierto que no, que esa historia de dulce placidez humana contaminando la infinita extensión del universo, no podrá ser llevada a cabo, porque antes, mucho antes de que nuestro sol se apague, el Universo, tal y como lo conocemos, desaparecerá, ¡Plof! Así, sin más, y claro, con él y su infinita inmensidad desaparecerá todo lo que conocemos, ¿Y qué quedará? Pues una ingente e infinita cantidad de energía y por supuesto la NADA, ese concepto tan difícil de imaginar y de explicar.
Y ¿Cuándo ocurrirá eso queridos camaradas? Pues no será culpa de los microagujeros negros del acelerador de partículas, ni de un armaggedon divino, ni siquiera de la conquista a laser y fuego del universo por parte de la raza más estúpida que ha podido crearse en esta inmensidad (nosotros) no, será culpa del ciclo de la vida, las cosas nacen, crecen y desaparecen, pues el Universo también, surgió de la nada, creció y en tan sólo 700 millones de años ¡Zas! desaparecerá… Y vosotros diréis, bueno, vale, pero no lo veremos, pues eso es lo malo, el fin de los días, que tantos y tantos agoreros y religiones nos han predicho, está por llegar, y, mierda, nos lo vamos a perder, el acontecimiento más grande de toda la historia y no estaremos aquí, hay que joderse…
Mientras tanto, je, la insigne, la incólume, la ubicua iglesia católica quiere beatificar a un prelado británico sobre el que pende la acusación de ser gay. El bueno de Newman, que así se llamaba nuestro héroe, convivió 30 años con un compañero de sotana, y al morir pidió ser enterrado en su misma tumba ya que lo "había amado con un amor tan fuerte como el de un hombre por una mujer", palabras textuales. La iglesia pretende exhumar el cadaver y separarlo de su amado, para acabar con la “maledicencia”. A su puta bola, como siempre. ¡¡Ratzinger Z que se aproxima el apocalipsis tío!!!
Domingo 21 de septiembre 2008
10:21
Suena: “Pánico a una muerte ridícula” –Def con dos-
Se estima que el sol, nuestro sol, es decir esa estrella de tamaño más bien mediocre que tiene parte de la culpa de que en este puto planeta perdido en un confín extremo del universo haya surgido y se haya mantenido la vida, tiene fecha de caducidad; es algo que los científicos, y los que nos empapamos de ciencia, sabemos desde hace tiempo, el sol, nuestro sol, Lorenzo para los amigos, se apagará en 5000 millones de años.
Y así transcurría la vida plácidamente, sabiendo que teníamos por delante muuuuuuuuuucho tiempo para decidirnos que sistema solar colonizar, expoliar, esclavizar y destruir, antes de pasar al siguiente, y así cual tuaregs por el Sahara, la humanidad infectaría el universo…
Pero hete aquí que unos científicos españoles –españoles tenían que ser, siempre chafando las cosas- han descubierto que no, que esa historia de dulce placidez humana contaminando la infinita extensión del universo, no podrá ser llevada a cabo, porque antes, mucho antes de que nuestro sol se apague, el Universo, tal y como lo conocemos, desaparecerá, ¡Plof! Así, sin más, y claro, con él y su infinita inmensidad desaparecerá todo lo que conocemos, ¿Y qué quedará? Pues una ingente e infinita cantidad de energía y por supuesto la NADA, ese concepto tan difícil de imaginar y de explicar.
Y ¿Cuándo ocurrirá eso queridos camaradas? Pues no será culpa de los microagujeros negros del acelerador de partículas, ni de un armaggedon divino, ni siquiera de la conquista a laser y fuego del universo por parte de la raza más estúpida que ha podido crearse en esta inmensidad (nosotros) no, será culpa del ciclo de la vida, las cosas nacen, crecen y desaparecen, pues el Universo también, surgió de la nada, creció y en tan sólo 700 millones de años ¡Zas! desaparecerá… Y vosotros diréis, bueno, vale, pero no lo veremos, pues eso es lo malo, el fin de los días, que tantos y tantos agoreros y religiones nos han predicho, está por llegar, y, mierda, nos lo vamos a perder, el acontecimiento más grande de toda la historia y no estaremos aquí, hay que joderse…
Mientras tanto, je, la insigne, la incólume, la ubicua iglesia católica quiere beatificar a un prelado británico sobre el que pende la acusación de ser gay. El bueno de Newman, que así se llamaba nuestro héroe, convivió 30 años con un compañero de sotana, y al morir pidió ser enterrado en su misma tumba ya que lo "había amado con un amor tan fuerte como el de un hombre por una mujer", palabras textuales. La iglesia pretende exhumar el cadaver y separarlo de su amado, para acabar con la “maledicencia”. A su puta bola, como siempre. ¡¡Ratzinger Z que se aproxima el apocalipsis tío!!!
Domingo 21 de septiembre 2008
10:21
Suena: “Pánico a una muerte ridícula” –Def con dos-