SEVEN
Lujuria, de sentir abrazos, besos, roces, a veces tiernos, a veces salvajes. Sudores, humores, secreciones, intercambio de jadeos, de suspiros, de gemidos… Piel a piel, poro a poro, cariño, amor, deseo, placer intenso, sin malas palabras, sin discusiones, sin malos pensamientos, sin temores, compartiendo goces intensos. Exceso de pasión, falta de odio.
Gula, de compartir una mesa con amigos, marmitako, fabada, paella, lacón con grelos, angulas, chorizo a la sidra, tortilla de patatas, kokotxas, filloas de sangre, chuletón de kilo y medio, cochinillo asado, chuletitas de cordero… Saciar el hambre y la sed sintiendo un placer intenso, degustando, deleitándose en el paladar exquisito de manjares variados. Exceso de apetito, falta de hambre.
Avaricia, de atesorar amigos, amores, sensaciones nuevas, experiencias, sueños, cuadros, estatuas, libros, películas, discos, tapices, viajes, vistas, lugares, historias, vivencias, recuerdos… Rodearnos de todo lo bello y hermoso, de lo más sencillo a lo más sofisticado, de lo más minimalista a lo más barroco, sufrir toda una vida del síndrome de Stendhal. Exceso de exuberancia, falta de necesidad.
Pereza, de levantarte para iniciar actividades molestas, ruidosas, fatigosas, insanas, perjudiciales para ti y para los demás, para el entorno; insalubres, peligrosas, y sin embargo rutinarias que todos los días llevamos a cabo todos y cada uno de nosotros. Exceso de desidia, falta de ambiciones.
Ira, contra el hambre, la guerra, la injusticia, las necesidades, los desastres, los radicalismos, la pobreza, los poderosos, los mangantes, los asesinos, los hipócritas, los falsos, los mediocres, los aduladores, indignación, enojo, saña… Exceso de encono, falta de abulia.
Envidia, de no ser ni sombra de Gandhi, de Luther King, de Guevara, de Bolívar, de Cervantes, de Reverte, de Einstein, de Asimov, de Welles, de Kubrick, de Pelé, de Senna, de Mozart, de Sabina, de… Exceso de sueños, falta de apatía.
Soberbia, de sentirme útil, activo, imprescindible al menos para mi mismo, alimentar mi ego, mi autoestima, quererme, amarme y cuidarme, creerme que cualquier cosa es alcanzable que todo puedo lograr y conseguir, comerme el mundo de un bocado, lo difícil se hace inmediatamente y lo imposible se tarda un poco más ¿Quién va a soportarme si ni yo mismo me aprecio? Exceso de satisfacción, falta de menosprecio.
Los tengo todos, todos y cada uno de ellos, los siete grandes vicios, los siete perseguidos, los siete denostados… Aquellos que los maldicen son quienes los malean, los que los pervierten, usándolos incorrectamente, malinterpretándolos, y ocultándose después en su secular hipocresía. Yo los uso como más justamente creo correcto, sin cargos de conciencia, llamadme asocial, excomulgadme de vuestras tribus, pero dejadme tranquilo sin tiempo de cometer tropelías, atropellos, injusticias, sin tiempo de intentar imponer mis reglas a los demás, sin tiempo de corromperme en el poder, sin tiempo de maldades, sin tiempo de pensar en nada más que en el placer de los sentidos
Lunes 8 de diciembre 2008
19:45
Suena: “Los tengo todos” –Extremoduro-
Lujuria, de sentir abrazos, besos, roces, a veces tiernos, a veces salvajes. Sudores, humores, secreciones, intercambio de jadeos, de suspiros, de gemidos… Piel a piel, poro a poro, cariño, amor, deseo, placer intenso, sin malas palabras, sin discusiones, sin malos pensamientos, sin temores, compartiendo goces intensos. Exceso de pasión, falta de odio.
Gula, de compartir una mesa con amigos, marmitako, fabada, paella, lacón con grelos, angulas, chorizo a la sidra, tortilla de patatas, kokotxas, filloas de sangre, chuletón de kilo y medio, cochinillo asado, chuletitas de cordero… Saciar el hambre y la sed sintiendo un placer intenso, degustando, deleitándose en el paladar exquisito de manjares variados. Exceso de apetito, falta de hambre.
Avaricia, de atesorar amigos, amores, sensaciones nuevas, experiencias, sueños, cuadros, estatuas, libros, películas, discos, tapices, viajes, vistas, lugares, historias, vivencias, recuerdos… Rodearnos de todo lo bello y hermoso, de lo más sencillo a lo más sofisticado, de lo más minimalista a lo más barroco, sufrir toda una vida del síndrome de Stendhal. Exceso de exuberancia, falta de necesidad.
Pereza, de levantarte para iniciar actividades molestas, ruidosas, fatigosas, insanas, perjudiciales para ti y para los demás, para el entorno; insalubres, peligrosas, y sin embargo rutinarias que todos los días llevamos a cabo todos y cada uno de nosotros. Exceso de desidia, falta de ambiciones.
Ira, contra el hambre, la guerra, la injusticia, las necesidades, los desastres, los radicalismos, la pobreza, los poderosos, los mangantes, los asesinos, los hipócritas, los falsos, los mediocres, los aduladores, indignación, enojo, saña… Exceso de encono, falta de abulia.
Envidia, de no ser ni sombra de Gandhi, de Luther King, de Guevara, de Bolívar, de Cervantes, de Reverte, de Einstein, de Asimov, de Welles, de Kubrick, de Pelé, de Senna, de Mozart, de Sabina, de… Exceso de sueños, falta de apatía.
Soberbia, de sentirme útil, activo, imprescindible al menos para mi mismo, alimentar mi ego, mi autoestima, quererme, amarme y cuidarme, creerme que cualquier cosa es alcanzable que todo puedo lograr y conseguir, comerme el mundo de un bocado, lo difícil se hace inmediatamente y lo imposible se tarda un poco más ¿Quién va a soportarme si ni yo mismo me aprecio? Exceso de satisfacción, falta de menosprecio.
Los tengo todos, todos y cada uno de ellos, los siete grandes vicios, los siete perseguidos, los siete denostados… Aquellos que los maldicen son quienes los malean, los que los pervierten, usándolos incorrectamente, malinterpretándolos, y ocultándose después en su secular hipocresía. Yo los uso como más justamente creo correcto, sin cargos de conciencia, llamadme asocial, excomulgadme de vuestras tribus, pero dejadme tranquilo sin tiempo de cometer tropelías, atropellos, injusticias, sin tiempo de intentar imponer mis reglas a los demás, sin tiempo de corromperme en el poder, sin tiempo de maldades, sin tiempo de pensar en nada más que en el placer de los sentidos
Lunes 8 de diciembre 2008
19:45
Suena: “Los tengo todos” –Extremoduro-