15.3.09

De piratas, filibusteros, corsarios y bucaneros.

CONSPIRACIÓN EN LA RED

Todos los que tenemos un correo electrónico ( o varios –hágase el favor de leer separado por favor-) sabemos lo que es el spam esa palabra tan linda y tan anglófona que se han inventado para describir lo que en castellano podemos definir como correo no deseado o correo basura (no me jodáis, ¿No es mucho más bonito el castellano?) La verdad, se me escapan las implicaciones económicas que dicho correo puede tener, tanto para el que pretende lucrarse con él, como para los que sufren su persistente y pertinaz presencia; tampoco es que lo haya pensado mucho ni me interese el tema, a mí personalmente no me ocasiona perjuicio económico ni de ningún tipo, ya que va directamente a mi papelera de reciclaje (que lindo término ¿Eh?)

Pero si hay un tipo de correo basura que me saca de quicio, me enerva, me provoca la ira, me pone de los nervios, es el correo basura que no puedes filtrar, porque proviene de direcciones que están en tu lista de contactos, es decir, de familiares, amigos y conocidos. Sí, estoy hablando de las puñeteras cadenas, esas que no aportan nada a tu vida más que la pérdida de un tiempo precioso que podrías estar gastando en labores más provechosas (como caer en el pecado de Onán por ejemplo). Y es que esta semana recibí por enésima vez un aviso urgentísimo de un nuevo virus (novísimo, llevo recibiendo ese puñetero correo desde 1998…) que viene a través del msn, si aceptas a perico_de_los_palotes_y_su_puta_madre@gormail.org el virus malandrín se hará dueño y señor de tu disco duro y se comerá toditos tus archivos hasta el fin de los tiempos… Pero eso no es lo peor, lo peor es que aunque tu no aceptes ese contacto o abras ese mensaje, si alguno de los amiguetes que tienes en tu lista del Messenger lo hace, automáticamente tu disco duro explotará autodestruyéndose al iniciar sesión…

Mieditosssssssss… Hasta los huevos de esos mensajes estoy, en serio, porque la cosa no acaba ahí, en 10 años de existencia virtual de este servidor en la red, habré recibido unas 12.455 veces el aviso de que esta vez sí, esta vez es verdad, y como no reenvíes al menos a tres millones de personas este mensaje, hotmail cerrará tu cuenta, porque están sobrecargados, y Mr. Smith(1) en persona se ocupará de joderte el correo… Pues muy bien señores, que me lo joda ostia, tengo más, y si se me pone me hago otro y además en yahoo, por incordiar, coño.

Pero hay más, ahí no acaba la cosa, ¿Qué me decís de los de: reenvía este mensaje a 29.845 personas antes de 5 nanosegundos o se te caerá la picha a cachos, o tus ovarios reventarán como las tetas de la Obregón (leyenda urbana nunca sucedida por cierto)? Síííííí… si no reenvías este mensaje se te caerán los ojos, Fulanito Mengánez no hizo caso de esta advertencia y ahora está en silla de ruedas porque el testículo derecho comenzó a crecerle y le pesa 300 kgs, se le quedó la picha floja y le salieron hemorroides; Zutanito Butánez lo envió a 98.452 personas y en tres micronésimas le tocaron 3.796.534.328.467.452.984.673.242.840 euros -a que no hay huevos de leer la cantidad, listillos-, Natalie Portman le pidió matrimonio, Angelina Jolie le puso su nombre a su octogésimo hijo, Shakira le compuso una canción, y la mismísima Pilar Rubio le hizo proposiciones indecentes… Aún los hay mejores, como los que te gradúan el premio o el castigo, envíalo a 3 personas y serás feliz, a 6 y serás feliz y guapo, a 9 y serás feliz, guapo y rico… envíalo a menos de 9 personas y te mearás en la cama, a menos de seis y te volverás coprófago, a menos de 3 y tu difunta abuela se te aparecerá esta noche a las 12 y te comerá la polla… Y que contar de los que te tocan la fibra sensible… mándalo a todos tus amigos incluido a mí, para que sepan que te acuerdas de ellos (no me jodas) o si no, no seré tu amigüito never more(2); o el de conocerás al amor de tu vida mañana al amanecer en una playa desierta mientras mojas tus pies en el agua (¡Pero si vivo en Cuenca imbécil!) O los de salvad a Murciela Futánez, una niña subchiclanense que padece una enfermedad malísima, pero malísima de la muerte mortal, por la cual no puede comer palomitas de maíz en la calle Juan Salvador Elcano de Madrid si en ese momento reponen en Antena 3 un capítulo de los Simpsons por quincuagésimo nona vez. Y mi preferido, el de que Bill Gates va a compartir su fortuna con todos los gilipollas que reenvíen este mensaje, y además la cadena Carreful, el Etrosqui y el Merkamona (os juro que los he oído llamar así) te va a dar un vale descuento de 2.000 euros en todas tus compras superiores a 3 euros de los próximos 50 años…

¡Por favor! ¿Es que no saben inventar nada más? Estás cadenas ya existían antes de que Internet estuviese en la cabeza de ningún visionario; en mi infancia, cuando el correo era de papel y llegaba a un buzón metálico donde lo dejaba un cartero (sí, ese sitio del que sacas dos kilogramos de propaganda inservible –salvemos el planeta, je-) puntual y metódicamente llegaban cartas con una oración, que debías de enviar a 100 personas porque si no Dios, que es “mu güeno” pero “mu” vengativo, haría caer sobre ti una tras otra miles de millones de plagas bíblicas… De ti para mí que esas cadenitas se las inventó Correos, a la sazón organismo público del estado, para incrementar sus ganancias vendiendo más sellos… A lo que iba, que hemos cambiado la oración a la Virgen de las tachuelas (existe y está en unos billares de Madrid si mal no recuerdo) por toda esta morralla bajuna, pero el fondo es el mismo. Y lo que más jode es que no lo haces y te queda ese runrún en la cabeza, esa sensación de vacío y malestar, ese peso en la conciencia por la niña que no puede comer palomitas…

Tantos años de avance tecnológico para acabar haciendo las mismas tonterías y es que la estupidez humana no conoce límites ni fronteras, la estupidez humana es inmutable. Per sæcula sæculorum amén.


(1) Mr. Smith, personaje fundamental de la saga Matrix
(2) Dijo el cuervo… (Edgar Allan Poe)

Domingo, 15 de marzo 2009
19:25
Suena: “Atrapados en la red” –Tam tam go-