4.5.09

De piratas, filibusteros, corsarios y bucaneros.

LUNAS DE HIEL

La boda, las bodas… ¿Convención social? ¿Necesidad de autoafrimación? ¿Voto de confianza? ¿Contrato firmado ante Ley? ¿Matrimonio para toda la vida? ¿Motivación religiosa? ¿Tradición? ¿Necesidad de los homínidos para asegurar la descendencia y la supervivencia de la especie mediante la monogamia? No lo se, son años dándole muchas vueltas, años despotricando contra las nulas bondades y los muchos males que arrastran los casorios, muchas vueltas de tuerca en el tirafondo del celibato versus sacramento… Quizá lo que siempre me ha espantado de las bodas es la necesidad que tienen algunos y/o algunas de asegurarse pareja, cuando no se dan cuenta de que la pareja no es fiel por contrato sino por amor, no es leal por firmarlo sino por convicción, no es compañera por ley sino por deseo…Yo soy un hombre de otra época, de esos tiempos en los que la palabra de una persona era sagrada y se defendía hasta la muerte, yo como Diego Alatriste puedo morir por algo en lo que no creo, simplemente por que mi palabra está dada, y no empeño mi palabra en vano. Mi palabra vale más que mil contratos (y con más motivo hoy en día donde los contratos se rescinden con gran facilidad) quizá por eso nunca le vi las ventajas al matrimonio, sólo los inconvenientes.

Quizá el motivo religioso sea el único que encontraba aceptable, al fin y al cabo cada uno es libre de creer en lo que desee, nadie hace daño por las creencias, por la fé (si se puede hacer por los actos que conlleve esa fé, pero eso es harina de otro costal) por eso entiendo que la gente vaya a la iglesia, convide a sus familiares y amigos a celebrar un día feliz y se monte una fiesta de padre y muy señor mío… Porque como dijo Sabina, no hay nada más triste que una boda por lo civil.

Diversas personas tienen diversos motivos… Tal es así que conozco a una madre roja, agnóstica, atea y anticlerical, que estaba dispuesta a que su hija (sin bautizar) hiciese la primera comunión, ya que todas las niñas de su entorno la hacían y era el tema recurrente y de conversación en todas las infantiles tertulias… En mi propia familia, la gente que ha vivido y convivido en pecado (amancebamiento, los de la LOGSE usen diccionario, prego) han acabado casándose, incluso los que no están casados bautizan a sus hijos… Mis amigos tres cuartos de lo mismo, idem de idem… No se, quizá sólo sea como lo de agujerear las orejas de las niñas recien nacidas y no de los niños en un atávico gesto tribal…

La Iglesia nunca ha sido santo de mi devoción ( a veces me sorprendo a mi mismo de mis propias genialidades): presupuesta infalibilidad del líder, cuando después de siglos reconocen a regañadientes errores y piden perdón; apoyo a causas como el nazismo o el franquismo (bajo palio como los grandes santos jajaj) o el pinochetismo… La inquisición, las guerras santas… La hipocresía de declarar a Cristo hijo de Dios mucho después de su muerte, de hacer lo propio con la virginidad de María -decidida en un concilio tras votación... Por Dios santo-, de ocultar testamentos apócrifos para revelar sólo lo que a ellos les interesaba… Porque el mensaje de aquel judío revolucionario, no pierde fuerza ni valor fuera de la Iglesia, pero claro, sin pecados, infiernos y demás no se puede controlar al vulgo, al populacho… Eso sin contar con los miles de millones en obras de arte, incunables etc. que hay en las catacumbas del Vaticano, pudriéndose entre la humedad y las ratas… Y sin esperar que el Santo Pontífice venda el anillo que luce en sus dedo y con el cual se saldaría la deuda externa de un país mediano del tercer mundo…Los que presumen de caridad y amor al prójimo, mientras la gente muere de hambre, de sed, de enfermedades banales… Los que se oponen al preservativo mientras la gente muere de SIDA… En fin, este no es el tema.

Me hago viejo, tal vez sea eso, quizá, lo que se es que ya no soy tan radical, ya no me creo en posesión de la verdad absoluta (aunque realmente la tenga soy condescendiente con vosotros, jajaja) es por eso que bajo la guardia, esbozo una sonrisa, y sin renunciar a mis más firmes creencias, sin apartarme un ápice de mis principios, de mis racionales convicciones, convengo en que hay personas con necesidades, y que estas surgen en momentos inesperados, por eso puedo hacer concesiones, porque amar es conceder, no pedir; entregar, no solicitar; dar no exigir; por eso si a los seres a los que quieres puedes colmarlos con un solo gesto, llenarlos con algo que no exige trabajo, emborracharlos de felicidad con algo que nunca ha hecho daño a nadie, no debe ser negado… Por eso siento una imperiosa necesidad, por eso soy yo el que deseo, el que quiero, el que siente la necesidad de… Quien debe de entender me entenderá, porque la pregunta está en el aire. Quizá me hago viejo, tal vez sea que me he vuelto blando, acaso es que estoy enamorado… Qui le sait?


Lunes 4 de mayo 2009
19:45
Suena: “Luna de miel” –La fuga-