4.9.09

De piratas, filibusteros, corsarios y bucaneros.

MODUS OPERANDI
Esta es una misiva encontrada en una playa de Cuba, es una cala recóndita, apenas visitada, sólo conocida por los lugareños, no ha mucho uno de ellos divisó un brillo en el agua, la marea le alcanzó una botella, en ella había enrrollado un fino papel, húmedo a pesar de que la botella era perfectamente hermética... la carta decía así:

Carta abierta a mi amada:

Querida mía, sabes de sobra que siempre te he amado, que siempre he luchado por ti, que siempre he intentado ver el lado positivo de las cosas. Últimamente me ves triste, lo se, y así me lo has hecho notar, nuestros problemas son muchos y a pesar de ello siempre me he mantenido a tu lado, ayudándote, aconsejándote, apoyándote incondicionalmente en tus decisiones, aún sabiendo que muchas de ellas eran equivocadas.

Nunca he pretendido enseñarte mi curriculum vitæ, pero tal vez si lo conocieses sabrías de lo infundado de tus temores, de lo erróneo de tus miedos, de lo equivocado de tus dudas. Yo no doy besos de Judas, no traiciono, no apuñalo por la espalda, voy de frente, de cara, con el pecho henchido de orgullo de decir las cosas altas y claras, sin ambages, sin mentiras, sin disimulos… Pero claro tu eso no lo sabes… y temes…

Que cambie, tienes miedo de que cambie... Estoy viejo para cambiar, no lo he hecho hasta ahora, ¿Porqué habría de empezar a hacerlo? Los únicos cambios en los últimos 20 años de mi vida los has introducido tu, el optimismo, el color, las ganas de vivir, los nuevos planes, los pensamientos conjuntos, la familia... Cambios que tu has propiciado, casi que exigido desde tu dulce mirada, cambios que he hecho gustoso porque no me han costado, porque el prisma de mi mirada cambió el día que apareciste en el alféizar de mi vida. Cuando te vi supe que había encontrado mi destino, nací para amarte, para cuidarte, para protegerte, para mimarte, para consetirte, para servirte de apoyo y de guía, para alzarte al caer, para sujetarte al tropezar, para ser parte de ti y aceptar que seas parte de mi, ese es mi destino, mi fin último, el motivo de mi vida, existo, ad hoc.

No se que harás tras mi falta, se que me amas, pero se de tus miedos, miedos propiciados por otros, otros que se parecen a mi lo mismo que un elefante a una gamba, miedos infundados, miedos que te han causado los comportamientos de aquellos que representan lo que yo más odio en este mundo, temores irracionales hacia mi, que soy la némesis de esa basura que ha convertido tu vida en un miedo constante, en una dependencia insana, en un circo de desbarajustes sin sentido.

La vida está hecha para los valientes, los cobardes se quedan a las puertas y se amargan eternamente, arrepiéntete de lo que has hecho pero nunca de lo que has dejado de hacer, arriesga, apuesta, eso es la vida, un juego de azar dónde debemos lanzar los dados día a día... Tu tienes una apuesta segura, y sin embargo sigues con miedo, si no juegas no puedes ganar, y perder ya has perdido, sin embargo... Sigues obsesionada en un mar de confusiòn y dudas... y no me dejas más remedio...

Se que me amas, pero no se que pensarás cuando parta, ni siquiera se si recordarás lo mucho que te he amado, todo lo que tengo te lo he dado, todo lo que soy te lo has llevado, todo lo que algún día fui o podría llegar a ser viaja contigo, no me queda nada, hasta el orgullo te he ofrecido, hasta el orgullo... He entregado cuanto tenía, cuanto tengo, alma, corazón y ahora te entregaré mi vida, nada más me queda y nada quiero de ella, sin ti no tiene sentido. Muchas veces te dije que no sabía que hacer para demostrarte lo que siento, este es mi último recurso, perderte para ganarte, matarme para vivir siempre contigo...

La probabilidad de que esta misiva llegue a tus manos es mínima, lo se, y aún así es un billón de billones superior a la probabilidad de que yo te falle, de que yo te mienta, de que yo te deje. La probabilidad de que esta carta llegue a tu poder es ínfima y aún así es infinitamente superior a que yo cambie...

Bebé... Te amo y siempre lo haré.

Tu amado.

P.D.: La carta jamás llegó a las manos de su destinataria, apenas hace unas semanas que fue recogida la botella y sin embargo hace más de 100 años que fue escrita...

Viernes 4 septiembre 2009
18:45
Suena: “Contigo” –Joaquín Sabina-